Hace seis meses salía de Barcelona para hacer mi primer gran viaje, una vuelta por el planeta latinoamericano de punta a punta, por tierra, mar y aire, de Ushuaia a Cartagena, de los mares de fríos del sur a los calientes del caribe, de las llanuras patagónicas a las playas tropicales, de los Mapuches a los Tayrona... Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Colombia... no es toda Sudamérica pero estoy satisfecho y creo he pasado de no conocer a quedarme un poco atrapado por esa tierra y esa gente, para mi ya son hermanos. Tanto me ha gustado que creo que no tardaré en volver.
El problema que tiene hacer un viaje así, es que ya nada vuelve a ser igual... tu cabeza hace click y entras en otra dimensión, otra conciencia, a plantearte cosas que pensabas que tenias claras, tus fronteras se abren y aunque nunca pierdes el vínculo con tu lugar de origen te empiezas a sentir más un habitante del planeta que no solo un vecino de tu barrio. Alguien dijo que no necesariamente el lugar donde naciste es el lugar donde tienes que estar... y eso es bien cierto aunque haya muchos que nunca se lo llegaran a plantear, que manía tenemos de meternos todos en el mismo sitio!
En muchas ocasiones no he podido evitar hacer comparaciones entre Europa y Latinoamérica, el viejo mundo y el nuevo, no? Realmente sigue siendo un nuevo mundo, con otro tipo de oportunidades, castigado por la historia pero con una gran energía, una energía que parece que nosotros hemos agotado, saturado, podríamos decir que el norte del planeta tiene una cierta ventaja pero esa ventaja creo que se nos está girando en contra, la crisis mundial lo demuestra y quizás ahora sea el momento de que entren en juego otros, van a llegar otras reglas o las aceptamos o lo vamos a pasar mal. Dejemos de mirarnos el ombligo.
En estos primeros días en Barcelona no puedo evitar que mi cabeza siga un poco allí, es una sensación extraña, me alegra haber vuelto pero también me entristece un poco, quizás sea un tristeza de alegría, de haber conocido a toda la gente con la que me he cruzado, de haber tenido la suerte de estar en paisajes que no sabía ni que existían, de la música que traigo conmigo, de descubrir culturas que todavía mantienen un vínculo con la tierra o simplemente de haber podido vivir una experiencia que ahora puedo recomendar a todo el mundo, casi obligatoria y posible para más gente de lo que parece.
Y ahora....? Pues por ahora seguiré viajando de otra manera, desde casa, quiero preparar algo con todo el material que tengo del viaje, en muchos momentos me ha llegado la inspiración pero por motivos prácticos no he podido hacer mucho más que unas fotos, vídeos, escribir o hacer algún boceto. Le quiero dar forma a eso y juntarlo en una pequeña exposición, ya va siendo hora de que me ponga a crear sin necesidad que tenga que haber un logotipo firmando la pieza, yo soy el logotipo. Así que desde aquí me comprometo a invitaros próximamente a una exposición que espero os guste y de paso que os podáis llevar alguna obra mía.
Este post podría ser mucho más largo pero casi prefiero acabarlo de comentar en persona con los que estáis por aquí. Solo deciros que ha sido un placer compartir mi experiencia con vosotros y que en algún preciso momento hayáis viajado un poco conmigo. Gracias por estar ahí.
Parece que aquí en Colombia me está costando un poco escribir...no se si es porque ya estoy al final del viaje o porque me cansé de escribir, eso no quiere decir que no esté disfrutando de este país, pero la verdad es que al ser el último ya me lo estoy tomando con mucha calma. No he hablado ni de Bogotá, ni de Cartagena, ni de Tayrona, ni de Cali donde estoy ahora, intentaré hacer un pequeño resumen...
La impresión general ha sido buena, Colombia está cumpliendo con sus expectativas pero es inevitable hacer comparaciones con Brasil, aunque tienen muchas diferencias. La llegada a Bogotá desde las playas de Pipa, fue un poco duro, demasiado contraste de las playas paradisiacas a una capital bulliciosa. Por suerte mi llegada fue muy bien acogida por mi tía, y aproveché para descansar unos días, visitar Bogotá y ir al dentista! lo tenía pendiente y aproveche la buena fama de los odontólogos Colombianos para poner al día mi dentadura a buen precio. Bogotá es un ciudad enorme, en linea con las grandes ciudades latinamericanas, pero como gran ciudad tiene oferta para todo los gustos, desde casco antiguo, colonial para variar, oferta cultural y como no, Rumba, Rumba no como estilo músical sino como fiesta, al colombiano le gusta pasarlo bien, bailar, beber, divertirse y estar de rumba! Igualmente en Bogotá estuve en otro plan, a parte de descansar, la casa de mi tía situada al Sur de la ciudad, es una fundación que se dedica a la ayuda a familias pobres y en estado de miseria, así que cada día me encontraba un grupo de gente diferente que asistían a los talleres y a los almuerzos que la fundación le ofrecía. También pude acompañar a mi tía a algunas visitas domiciliarias, en las que tuve contacto con la realidad de esas familias que viven de forma muy precaria. Aquí en Colombia, tienen un sistema social que divide la sociedad en estratos que van del más pobre, el estrato 1, al más rico, el 6, así que si estás en el 1 o 2 como la gente que viene a la fundación... pues lo tienes bastante jodido. Quiero preparar algo para echar un mano con fondos para la fundación, así que cuando lo haga espero que quien quiera colabore con la causa, por que realmente lo necesitan.
Después de pasar unas dos semanas en Bogotá, me fui para Cartagena de Indias con mi tía, el caribe Colombiano, el Salvador de Bahía de Colombia, cultura negra, historia, rumba y buena onda. Después de pasar unos días con mi tía, seguí mi viaje solo de nuevo y acabé quedándome una semanita en Cartagena, un día más que más da... no me arrepentí, dicen que la ciudad tiene un aire a La Habana y después de haber visitado ambas ciudades puedo decir que es bastante cierto, al fin y al cabo las dos fueron los puertos principales del Caribe. En Cartagena me reencontré con mi amigo Olivier que nos vimos en Ushuaia(Argentina) y ya había llegado a Cartagena, también conocí a un chico español que ahora vivía en Venezuela pero que había vivido mucho tiempo en Cartagena, así que estuvo bueno por las informaciones que me dio.
Seguí visitando la costa y me fui hacia Santa Marta, con intención de visitar el Parque Tayrona, a la ciudad no le di apenas tiempo, con solo una noche partí para Tayrona. Por fin pude ver bonitas playas colombianas, el parque es precioso, con varias playas (no todas aptas para el baño por las corrientes), mis preferidas la de la
Piscinas y la de Cabo de San Juan, me gusto mucho la combinación de playa con la sierra, para llegar a las playas tenias que andar un poco y cruzabas diferentes tipos de paisaje, bosque tropical, palmerales y esas grandes rocas blancas típicas del parque que me cautivaron. La zona es muy interesante también por las poblaciones indígenas que viven el parque y en la sierra, concretamente los Tayrona y los Koguis, también es muy interesante caminar por los caminos que construyeron, y las ciudades como la Ciudad Perdida la más impresionante y la que no fui por falta de presupuesto por que son un 300 euros por 6 días de ruta para llegar. En cambio visité Pueblito, que es una versión mini de la Ciudad Perdida y se encuentra dentro del parque y es bastante más accesible ya que llegas en una mañana, pero igual es muy bonito de ver con sus avenidas de piedra tallada y sus terrazas. Tener en cuenta que era un pueblo que no conocía el hierro, solo el oro y sus construcciones son grandes obras de ingeniería para la época en que se construyeron, 500 años antes de la famosa conquista... En Tayrona también estuvo bueno porque estuve durmiendo 5 noches en una hamaca y no está nada mal, se duerme muy bien. También pude bucear por unos de los arrecifes más bonitos en que me he sumergido en mi viaje y quizás el más difícil, ya que se encontraba en una especie de rompeolas que construyeron los indígenas para pescar, lo que pasaba es que estaba un poco lejos de la playa y lo llegué nadando....creo que nunca había nadado tanto pero valió la pena, gran vida submarina!
Luego me fui para el eje cafetero, en el centro del país al oeste de Bogotá, pasé toda la noche en un bus con el aire acondicionado a tope y llegué a Medellín, quería visitarlo pero como llegué pronto y viniendo de Tayrona venía muy relajado y no me apetecía meterme en una ciudad así que pensé en seguir para Salento, un pueblecitoCocorá, donde se encuentran las palmas más altas del mundo y árbol nacional de Colombia, la Palma de la Cera. En el valle también pude disfrutar de ver muchos tipos de colibrí, sin duda ya uno de mis pájaros preferidos.También fui a visitar una hacienda cafetera con un chico suizo que conocí allí, el Pascal. Dicen que el café de Colombia es el mejor del mundo, pero definitivamente les faltan buenas cafeteras, las cafeteras son italianas y encima el cafe de primera calidad se exporta... así que el mejor café de Colombia no se toma en Colombia, será en España, Italia o quizás en Japón que dicen que es uno de sus principales puntos de exportación...
Y bueno como desde Salento me quedaba cerca Cali, pues ahora estoy en Cali... la capital colombiana de la Salsa, y así es! para empezar me metí en un hostel con clases de Salsa y Yoga, un poco de ejercicio para acabar el viaje no me irá mal... Todavía no puedo decir que sepa bailar salsa, pero espero como mínimo no parecer un pato mareado y poder tener un baile mínimamente digno con una latinoamericana, ellos lo llevan en sangre, nosotros tenemos que aprenderlo y a parte los que somos zurdos y con un poco de lateralidad cruzada, pues la coordinación no es lo nuestro...
Ya me queda poco en este país y en este viaje, mañana quería ir al Pacífico que me han dicho que puedo ver ballenas y de ahí el jueves vuelvo a Cali para ver la rumba salsera y de vuelta a Bogotá a esperar a mi vuelo para casa...
Os dejo con algo de salsa caleña y os invito a ver las fotos de los últimos días.
REcuerdo que solo son unas primeras impresiones y un par de páginas de dibujos, una de los almezamientos de celular latinos y otro de unas piedras de tayrona. Es el primer post de Colombia, y espero que no el último, quien quiera que lea las imágenes!
Desde Pipa me despido de Brasil, un buen lugar para hacerlo por la belleza de sus playas, su buen ambiente y sus buenas gentes, ambas cosas me han acompañado en mi paso por este gran país... me hubiera gustado llegar un poco más lejos, me voy sin llegar al amazonas, uno de los lugares que tenía preferencia en mi viaje, me hubiera gustado mucho pasar por Manaus y pasarme 5 días encerrado en un barco rodeado de mosquitos para llegar a Leticia por donde entraría a Colombia... pero finalmente va a ser que no, quizás deba ser en otro viaje y a ser posible río abajo. No puedo negar que me de pena tenerme que ir ya, pero una vez estás aquí te das cuenta de la dimensión del territorio y para llegar a cumplir mis planes originales hubiera necesitado un mes más y por cuestiones de logística y compromisos en Colombia no ha podido ser... al final el paso a Colombia va a resultar más costoso de lo que tenia previsto, pero lo tomaremos como un imprevisto del viaje...o otro más(que tampoco han sido tantos).
Volviendo a Brasil... ahora lo entiendo todo mucho mejor, a parte de entender mejor el portugués, entiendo que sean como son, un país apasionante lleno de maravillas, con muy buena energía, ricos o muy pobres, con fuertes creencias religiosas, ya sean católicas o más místicas como el candonble, una religión del sincretismo, la gente se santíua por todo... hoy en la playa me he fijado que los surfistas y los bañistas se santíuan antes de meterse en el agua, depende la playa lo entiendo porque hay unas olas que golpean fuerte... Aunque estén en sudamerica, no son sudamericanos, son Brasileros y no hablan español, viven da cara al océano y a sus espaldas tienen un gigantesco territorio despoblado, selvático que los aisla del resto del continente, así que son totalmente autosuficientes, aunque como principal potencia sudamericana creo que no les va a quedar otra que aprender algo de español...
En definitiva...por aquí esta todo muy bien, y espero que siga estándolo, me voy con buen sabor de Brasil y si a tanta gente le pasa lo mismo será por algo. Ahora también tengo ganas de conocer Colombia de la cual también solo me han hablado maravillas, espero vivirlas próximamente...
Salimos de Boipeba con cierta pereza, no es fácil irse de sitios como este pero el camino continua. Nos fuimos a Llençois, puerta de entrada del Parque Nacional de la Chapada Diamantina, a unas 6 horas al interior desde Salvador. Es una zona que me habían recomendado mucho, y la verdad es que no está nada mal, muy buena para ir a hacer caminatas por la montaña, descubrir cascadas, cañones y otras maravillas, o simplemente ir a disfrutar del buen rollo que se vive por ahí. Nosotros estuvimos más bien en el valle de Capao, un valle un poco aislado pero con un rollito muy especial, buena energía y un gran entorno y si te apetece hacer montaña tienes un montón de opciones, algunas de varios días, en estas se ponen un poco pesados para que contrates guía, cosa que encarece bastante la salida (150 reales/día todo incluido) si eres un urbanita y no tienes ni idea de montaña puede ser conveniente, pero sinceramente... nos encontramos gente que iba por libre con su tienda y si conoces mínimamente la montaña se puede hacer sin problemas, pero con cuidado, el parque es muy grande y sin señalizar.
Nosotros fuimos más bien de passeios como dicen aquí, hicimos excursiones a la Cachoeira da Fumasa (la segunda más alta del mundo), es tan alta que el agua no llega abajo, antes se pulveriza y con el viento vuelve a subir (saque algún video interesante del fenómeno), y luego fuimos también a Cachoeira da Rodas(que nos encantó) y a Rio Preto (negro), las aguas son como rojizas, oscuras debido a las descomposición de las hojas, pero buenísimas para un baño en todo caso. La verdad es que en sitios como la de Rodas volví a tener la sensación que tienes a menudo en Brasil de que somos muuuuy pequeños delante de la fuerza y la exuberancia de la naturaleza.
La vila también la disfrutamos, como decía había muy buen ambiente, a parte aquí hay varias comunidades alternativas(mucho hippie y rastas) de lo que llaman nuevos pobladores y por ejemplo en la plaza cada día había algo que ver, cine, capoeira, conciertos, así que muy bien. A parte viajando con Fernando es muy fácil hacer amigos, tiene un gran don de gentes y enseguida estábamos integradísimos con unas cervezas en la mano.
Ahora ya me he vuelto a quedar solo, ya casi me estaba acostumbrando a viajar en trío, la verdad es que hemos estado muy a gusto y he tenido la suerte de aprender mucho de un gran tipo como Fernando y de un personaje como Marc, espero nos volvamos a encontrar en Barcelona. Ahora toca seguirla solo y esperar a ver que sorpresas me esperan en Olinda, Pipa, Natal y próximamente en Colombia. Finalmente no llegaré al Amazonas por tiempo principalmente, todavía queda muy lejos y si quiero estar en Barcelona en octubre debo reservar los dos últimos meses para Colombia, a la que espero llegar en menos de 20 días.
Todavía recuerdo la charlas en el mudanzas escuchando a Napi y a Javi hablando de Boipeba... cuando alguien te lo explica nunca acabas de situarlo y quien iba a decir que acabaría pasando por ahí! Así que no podía permitirme estar en Brasil i no pasar por la isla a ver si era tan fantástica como decían, ahora ya puedo decir que si que lo es y se está de maravilla. En la zona lo más conocido es Morro de Sao Paulo(no es Boipeba), pero también con más de todo, gente, follón, más caro, etc... total, que decidí ir directamente a Boipeba y sacrificar Morro, prefiero estar más días en un buen sitio que no recorrerlo todo.
La isla, es como os imagináis una bonita isla, cocoteros, playas lindas, tranquilidad, caminar descalzo en las calles de arena, eso es lo que andábamos buscando y realmente lo encontramos. Estuvimos cuatro noches en la Pousada Cipó, es la pousada de unos amigos de Barcelona y la verdad es que estuvimos la mar de bien, está situada delante de la playa a 10 minutos del pueblo y cuando sube la marea tienes que llegar por el agua. Si os apetece ir a conocer la isla no dudéis en poneros en contacto con ellos (75) 3653 6286 pousadacipo@gmail.com (preguntar por Silvia).
Podría explicar muchas más cosas pero está a punto de llegar el bus para Lençois y creo que es mejor dejar que la imaginación y una foto acaben este post.
Llegamos a Salvador buscando el calor del norte y lo encontramos, a partir de ahora ya no habrá tanto cambio con el hemisferio norte, aquí también estamos en la playa.
Salvador, la primera capital de Brasil, por donde entraron todos los esclavos que trajeron de África y donde se quedó la mayor comunidad negra de Brasil y ahí sigue. En Salvador he tenido la impresión de tener el primer contacto con un Brasil más real, en Salvador se percibe otro tipo de energía, la blanca y la negra, la buena y la mala, la mala no en el sentido negativo, porque aun viendo la miseria se puede llegar a encontrar cierta alegría y ganas de vivir en los rostros más castigados. No puedo decir que haya visto Salvador a pleno, porque como buena gran ciudad Brasileña, no es pequeña, solo he estado en el barrio de Barra (en la zona de la playa) y luego unas noches en la ciudad vieja, el Pelourinho, donde ya se percibe mejor la esencia de la ciudad, mucha historia, dicen que tienen 365 iglesias una por cada día del año y los periódicos también dicen que tienen un asesinato cada 4 horas (en Salvador y área metropolitana), 1000 en 6 meses, ahora que ya he salido de ahí lo puedo contar (no quería que nadie se preocupara..), la verdad es que a nosotros no nos pasó nada, y la zona estaba bien vigilada, aquí la policía lleva más de una pistola y chaleco antibalas, será por algo, se debe ir con cuidado en Salvador, la gente te observa y te vigila, más de uno nos dijo que nos vigilaba para que no nos pasara nada pero nunca sabes hasta que punto puede cambiar de la protección al delito. Bueno en todo caso conocimos buena gente y el ambiente aunque intenso, era interesante.
Otra cosa que me gusto de Salvador es que fuimos a una ceremonia de Candomble a un terreiro (las casas donde se celebran), el Candomble es una ceremonia donde a través del canto y del baile se da culto a los Orishas, los dioses de tradición africana que los esclavos integraron el sociedad brasileña, bueno es algo propio del norte y centro de sudamerica, en Cuba y Haití también se celebra, aunque en cada zona tiene sus peculiaridades. Creo que tuvimos suerte y que la ceremonia no fue una turistada, ya que reconocí gente que había visto por el centro y parecía todo bastante auténtico, podría asegurar que el trance en que se encontraban algunos de los que bailaban era totalmente real.
Llevo unos días largos sin poder escribir el blog y sin poder subir fotos porque perdí el cargador del netbook... una perdida más del viaje, espero que sea la última aunque lo dudo...
Bueno después de pasar una semana en Río, me dirigí a Isla Grande está a unas dos horas de Río y es un buen sitio para escapar de la ciudad y tomarse unos días de playa y tranquilidad, dicen que hay más de 100 playas en la isla y la mayoría de las que he visitado muy bonitas, Isla Grande puede ser una muy buena opción de playa si solo puedes hacer el sur de Brasil.
En la isla no hay coches, el transporte a las playas se realiza por barca o andando por las diferentes thrilhas(caminos) que atraviesan los bosques de la isla, así que además de las playas tienes la oportunidad de hacer unas bonitas caminatas por los bosques y en el camino tomarse un bañito en una bonita playa solo para ti. Hay muchas excursiones y muchas playas pero si alguien se pasa por ahí no debe perderse Lopes Mendes, buena playa y buenas olas para los surfistas y Dos Ríos, con la opción de bañarte en el mar y luego en la agua dulce de uno de los ríos. En la isla estuve 4 noches y cuando nos íbamos empezó a hacer mal tiempo. Allí conocí a Fernando, el chamán de Burgos como le digo yo, todo un personaje, si vais a Capilla del Monte (Cerca de Cordoba, Argentina) no dudéis de preguntar por el en hostel Hunab'ku.
Después de Isla Grande nos fuimos juntos a Paraty, un pueblo colonial de la costa bastante lindo y también Patrimonio de la Humanidad, suelos empedrados, casitas blancas y calles que cuando sube la marea quedan inundadas, bastante curioso. La verdad es que lo vimos un poco por encima ya que solo estuvimos dos noches y las dedicamos a planear el viaje a Salvador, tocó tomar un avión, Brasil es enorme y todo queda muy lejos. En Paraty fueron solo dos noches pero lo pasamos bien, tuvimos buena onda con la gente del hostel y no nos fuimos sin ir a una fiesta en la playa con fuego y música incluida y unas cuantas caipirinhas de maracuya con cachaça Gabriela(con clavo y canela) que buenas...!!
En Paraty, también conocimos Marc, un catalán que también seguía nuestra ruta, así que ya somos tres y parece que a partir de ese momento viajo acompañado, me parece bien.
Os dejo con la playa de Dos Ríos en Isla Grande y la costanera de Paraty.
No se porque se me hace difícil escribir sobre Río... No se si hablar de lo que he visto o de lo que me hubiera gustado ver o de otra cosa... He pasado una semana en Río y tengo la sensación de no haber visto ni una cuarta parte de lo que está ciudad esconde, eso no quiere decir que no me haya gustado, me ha encantado y he estado lo suficiente para sentir esa garra que dicen que te atrapa, pero aun así siento que necesitaría mucho tiempo para llegarla a conocer mejor, en general las ciudades ya tienen eso y necesitan su tiempo, cuesta entender a la gran cantidad de turistas que la visita y apenas está cuatro días... lo peor del caso es que se van satisfechos, no quiero compararme con ellos.
Uno de los principales atractivos son las playas, Copacabana y Ipanema y se tiene que decir que aunque sean playas urbanas son muy buenas playas, arena blanca, enormes, olas, muchísima actividad, gente paseando, surferos, skaters, vendedores de lo que sea, gente haciendo ejercicio (hay mucho culto al cuerpo), los cariocas las utilizan como válvula de escape y a la que pueden se van a la playa y pueden ir en cualquier época del año, eso es genial. Por desgracia no tuve mucho tiempo para disfrutar las playas, pero con un paseo en el fin de semana tienes bastante para darte cuenta de lo que representan.
Luego tienes el centro, al norte. Esta zona es una de la que me hubiera gustado conocer mejor, porque echando un vistazo por encima, se puede apreciar que mantiene reductos del pasado contrastados con la modernidad de los grandes edificios más modernos, pero se respira esa solera propia de ciudades históricas, aunque me temo que no hay un gran interés en mantener esas casas con aire colonial de las cuales muchas se caen en pedazos y muchas han dejado de existir para dejar espacio a las nuevas edificaciones. En el centro si que he visitado Santa Teresa, un barrio muy pintoresco en lo alto de un cerro y al que puedes acceder con un tranvía, es uno de los atractivos y casi gratis. También fui por Lapa que está justo debajo de Santa Teresa y lugar de encuentro de la noche carioca.
Otra de las cosas que me gusto no está en Río, sino en Niteroi, es otra ciudad justo en frente, al otro lado de la Bahía, y fui a ver el museo Niteroi, obra del casi centenario arquitecto Oscar Niemeyer, le museo es muy su estilo, formas circulares, rampas, un contraste máximo en el paisaje pero con una gran integración, para mi Oscar Niemeyer es uno de los arquitectos contemporáneos más modernos que conozco, el museo Niteroi fue un aperitivo de lo que voy a ver en Brasilia, donde se pueden ver muchísimas obras suyas, un museo arquitectónico. Ah! y también vi su ultima obra, un teatro que está justo al lado de terminal del transbordador, también muy bonito y muy muy minimalista.
El jardín botánico también es digno de ver, si te gusta ver plantitas claro... es enorme y tiene una gran colección, concentra en un gran jardín todo el esplendor de la flora tropical, a parte también tiene un bonito Orquidiario y un Bromelario, que para quien no lo sepa, son otro tipo de plantas que viven en los arboles sin necesidad de tener tierra, posiblemente tenéis alguna Bromelia en casa porque es un planta de interior bastante común.
Río también fue una ciudad de encuentros, el principal para encontrarme con mi amiga Gala que lleva 5 meses aquí estudiando y trabajando, haciéndose su sitio en esta ciudad aunque no sea fácil, estuvo bueno estar con ella para verla y de paso ir a lugares que solo no podría haber ido.
También me pase a ver la escuela del IED que están montando en Río, en un barrio bastante bonito y tranquilo justo debajo del Pan de Azucar en Urca, la verdad es que cuando la vi no creí que fuera la escuela porque estaba justo en una playa, parecía un club náutico o algo así, antiguamente fue un balneario y ahora estaba abandonada pero IED la ha rehabilitado casi todo y próximanente empezaran las clases. Me interesaba visitarlos porque en un futuro podría estar muy bien dar clases aquí por una temporada, así que quien sabe quizás vuelvo a Río y puedo acabar de conocerla...
Al final no vi ninguna favela, vi solo la parte guay de Río que por lo visto es una mínima parte aunque sea enorme, así que no quiero ni pensar lo que hay al oeste, el otro lado de Río donde se concentra el mayor parte de la población, la más pobre, a las espaldas del Cristo de Corcovado que como dicen ellos... hasta Cristo les da la espalda y tienen razón.
El 2016 Río celebrará unas olimpiadas, tienen la oportunidad de hacer las cosas bien o de hacerlas como siempre, pero sin duda la ciudad se va a transformar y me gustaría ver en que se va a transformar, tengo la impresión de que lo pueden hacer bien.
No estoy muy convencido de este post, pero este es el que es. Y una cosa está clara, Río es una ciudad imprescindible que merece una visita al menos una vez en la vida.
La semana pasada estuve en Bonito y el Pantanal viniendo de Iguazú. Entré por Campo Grande, una de las ciudades principales de Mato Grosso del Sur y de ahí 4 horas de transfer hasta el Miranda, ya en la entrada del Pantanal. Solo en la llegada al Pantanal, ya vemos desde el coche Yacarés, Nutrias de río y varias garzas. Ahora no es la mejor época para visitar el Pantanal, parece ser que estamos en época seca, pero aun así los ríos de ven caudalosos y hay abundantes laguitos, pero claro es un pantanal así que parece que ahora falta agua. Para mi sorpresa me alojo en un hotel, al principio creo que es un error porque lo contraté con los de international hostel pero parece ser que en el pantanal no hay albergues, solo alojamientos tipo lodge y algún cámping, así que muy bien, es un hotel de casitas a la orilla del río con todas las comodidades y en el que están alojados muchos pescadores, cada día salen a pescar un par de veces y no paran de sacar grandes pescados, pirañas y un por lo visto el más preciado es uno que se llama Dorado, yo también iré a pescar pero solo pirañas, al final acaban picando 3 y las devolvemos al río. También hacemos salidas con guia por el río y por tierra con guia, para ver los animales de la zona que no son pocos, pájaros muchos y teóricamente también hay jaguares y boas pero nos tenemos que conformar con un árbol arañado por un jaguar, algunas capivaras y unos cuantos monos. De pájaros el que me hace más ilusión ver en libertad es el Tucán, que bonito!
Después de pasar 3 noches en el Pantanal, me voy a Bonito, un lugar que no tenia previsto ir pero después de que me lo recomendara un chica que conocí en Iguazú vi claramente que no me lo podía perder. Lo mejor de Bonito sin duda, es una salida al Río de la Prata, donde puedes hacer snorkel o floating porque en el fondo no puedes bucear sino que te dejas llevar por la corriente de un pequeño río que va atravesando la selva, lo mejor está bajo el agua, un montón de peces y un escenario único, como si estuvieras en un acuario, realmente muy bonito! aquí podéis ver un mini video. En Bonito también me cruzo con unos españoles y unos chilenos muy salaos!, concretamente de Burgos que llevan 9 meses viajando por el mundo y son unos profesionales de la mochila, Salva y Olga, desde aquí un abrazo!! También nos juntamos con dos chicos chilenos muy divertidos.
En general mi paso por el Pantanal y Bonito muy bien, mi primer contacto con el Brasil más natural pero demasiado caro para mi bolsillo, en una semana te llegas a gastar unos 400 euros, ya lo sabía pero era una de las cosas que me quería permitir y no me arrepiento.
Ahora ya estoy en Río de Janerio(que tampoco es barato) pero encantado de estar aquí, ciudad con magia y imprescindible. En unos días os cuento cosas de aquí!
Solo llevo un día aquí, pero creo que ya puedo asegurar que es de lo mejor que he visto en mi viaje, quizás lo mejor. Las cataratas de Iguazú son increíbles, hay mil saltos de agua por todas partes y cada uno no deja de sorprenderte, hoy las he visto de día y de noche con luna llena, hay gente que me ha dicho que cuando las vio lloró de emoción, yo cuando las he visto esta mañana, he sentido algo similar, es de esos momentos donde no puedes evitar que una sonrisa se dibuje en tu rostro y sientas toda su fuerza, pero realmente ha sido esta noche donde realmente me ha emocionado ver la Garganta del Diablo bajo la luz de la luna en todo su esplendor, todas las fuerzas juntas cayendo al abismo, un espectáculo único.
He querido escribir este post en caliente, incluso sin haber visto la parte brasileña que creo que me va a decepcionar o al menos no va a llegar a la altura y a la dimensión de la parte argentina, un amigo francés en Valparaiso me recomendó que viera primero la parte Brasileña y hoy he entendido que era porque es mejor acabar con un buen recuerdo, es este caso me atrevo a decir sin haberlo visto que gana Argentina.
También tiene su parte negativa, aunque no se me ha hecho demasiado impactante, he estado todo el día rodeado de grupos de turistas(ya se que yo soy uno más) la mayoría mayores, siguiendo al guía y disparando fotos sin ton ni son, supongo que es propio de las temporadas bajas... a veces estas maravillas que están al alcance de todo el mundo provocan un conflicto, con el turismo suele pasar, incluso me he encontrado una pareja de Sant Feliu, que como no, me han conocido y conocían a mis padres!! me ha hecho ilusión verlos y charlar un poco con ellos en catalán, ha sido curioso porque iban en un grupo que cuando han llegado al balcón de la garganta, se han reunido y han cerrado los ojos repitiendo varias veces Ommm a modo de breve meditación, inconscientemente me he unido a ellos, ha sido un momento de comunión con la madre tierra.
Otra reflexión de hoy ha sido cuando he visto un cartel que reclamaba que las cataratas fueran una de las 7 maravillas del mundo, he pensado que deberían serlo pero luego me he dado cuenta que todas las maravillas como las Pirámides, o la Biblioteca de Alejandría o la Muralla China, todas son obra del hombre y me ha parecido muy injusto que no hubiera ninguna maravilla natural, obra de la tierra, por lo visto nos creemos los únicos en tener la capacidad de crear y también con la capacidad de destruir.
Creo que mañana le dedicaré una mañana más al parque, hay un sendero sin cataratas pero que atraviesa 7 kilómetros de selva, espero que algún animal de la selva se deje ver un poco, quizás un Tucán? hoy estuve pero se me hacía tarde y estaba a punto de oscurecer, oi un ruido entre la maleza y algo que resoplaba... me asuste un poco y decidí volver... mañana volveré para darle una oportunidad a mi primer contacto con una selva subtropical anticipo de lo que próximamente será el Pantanal.
Si podéis no dejéis de venir a Iguazú al menos una vez en la vida y si puede ser, en luna llena. A falta de que suba el resto de fotos, aquí os dejo mi preferida.
En mi vuelta a Buenos Aires me he escapado a pasar unos días a este país del otro lado del río de la Plata que es Uruguay, solo 4 días pero al menos sirvió para conocer un poquito más.
Desde Buenos Aires, crucé ese río cenagoso que casi es un mar dejando a atrás la gran ciudad cubierta de una capa gris plomiza mezcla de contaminación o quizás de la ceniza del volcán que hace pocos días empezó a escupir en la cordillera, llegué a Colonia de Sacramento, con la bienvenida de un ambiente limpio y verde, un pueblecito muy pintoresco, colonial y tranquilo, la primera impresión fue muy buena y me alegro de no haber ido directamente a Montevideo. Los Uruguayos en general tiene un carácter bastante tranquilo. Aquí también tenían el sello de Patimonio de la Humanidad por su barrio viejo de calles empedradas, trozos de muralla, casitas coloniales y autos viejos.
Después de pasar una noche y darme una vuelta por Colonia tomo el bus que me llevará a la capital, Montevideo. Esta ciudad tiene la mitad de habitantes de todo el país, comparado con el resto de países americanos parece ser unos de los más chiquitos y las distancias se acortan pero en cuatro días no da tiempo a mucho a si que decido concentrarlos en Montevideo y no llegar a Cabo Polonia, que me temo que al no ser temporada de verano va a estar bastante desangelado... Al llegar a la ciudad contacto con Luis, un primo de una amiga que muy amablemente me ofrece su casa y su compañía, así que muy bien, también es diseñador y compartimos bastantes intereses en común, estas últimas semanas parece que esté haciendo un viaje de prospección del diseño y la comunicación americana, siempre es interesante ver como se hacen las cosas en otros sitios y conocer colegas del mundillo.
Montevideo es el puerto de Uruguay y una de las capitales más europeas de América, practicamente no hay población indígena (parece que aquí se esmeraron especialmente), y la gente es principalmente de origen italiano, si no fuera por que son unos grandes consumidores de mate (la gente se mueve con el termo bajo el brazo y el mate en el otro) parecería que estás en una ciudad europea, aparte dicen que es uno de los países americanos con el gobierno más estable y menos delicuencia, así que eso lo convierte en un buen país de acogida para europeos y norteaméricanos. Me llamo la atención que parece que ahora están en pleno boom inmobiliario, me recordó a España hace unos años, espero que no tengan la misma suerte, pero si alguien se quedo con las ganas de comprarse algo, en Montevideo puede comprarse un apartamento o una casita antigua por precios bastante asequibles.
Como no tenía muchos días solo pude visitar una pequeña parte de la ciudad, la ciudad vieja y la rambla que es como un malecón que recorre el río de la Plata, en la parte vieja lo que más me gustó fue el mercado del puerto donde te puedes comer un buen asado y pasear por la calles próximas al puerto que siempre gusta., también hay muchos museos por ahí pero no acabé de encontrar el mío...
Quizás algún día pueda volver para acabar de conocer este país, y si puede ser que sea en verano y con algunas semanas más. Ahora tengo un pasaje de avión para irme a Iguazú y ya no lo puedo aplazar más, mañana dejaremos el Cono Sur y me meteré en ese gigante verde que es Brasil.
Llegué a Mendoza después de cruzar la cordillera desde el pueblo de Los Andes, una lugar sin mucha gracia pero al cual había llegado con intención de cruzar la cordillera a dedo, luego me di cuenta que quizás era un poco bestia y después de una hora y media esperando a la salida del pueblo decidí abandonar e ir a buscar el bus, en seis horas llegaría a Mendoza. El paso de la cordillera me sorprendió por ser un terreno muy seco y rocoso, más en el lado argentino, antes de dejar Chile todavía se veía algo de nieve pero no mucha para esta época. La subida a Portillo es lenta y normalmente hay mucho tráfico de camiones, parece que es un paso bastante transitado. Al pasar la frontera empiezas a descender y en un momento pasas por un punto donde se ve la cumbre del Aconcagua, pero muy poquito... me hubiera gustado verlo mejor.
Llego a Mendoza y me voy directo al café Clementine, donde espero encontrar a Marcos y a Vero y allí están! hace unos meses han montado un café muy mono, muy prolijo como dicen aquí, está en una de las calles más animadas de Mendoza, Av. Villanueva Arístides, aunque todo el mundo la conoce como Arístides, en frente del café también tengo el hostel donde me instalo, el Itaka, los dos muy recomendables.
Mendoza es una ciudad tranquila, no muy grande, con buen tiempo, buena gente y buen vino, también tiene una plaza grande que se llama de la Independencia y cuatro chiquitas, España, Italia, Chile y San Martín, a parte de eso tiene un parque tipo Central Park y el Cerro de la Gloria con el monumento al héroe Martín. Aquí hay héroes, en Chile también y por toda América y el otro día me preguntaba que héroes tenemos nosotros...catalanes? San Jordi, Jaume I, LLuis Companys, Pep Guardiola??? y españoles? que héroes tenemos?? a simple vista no se me ocurre nadie...es grave?? bueno supongo que la falta de héroes afecta a toda Europa y es algo propio de países más jóvenes, también va ligado al patriotismo que por aquí es bastante alto....y por allí bastante bajo, bueno esto daría para escribir un post solo de héroes, si me animo me pongo.
Bueno... pues volviendo a Mendoza, la ciudad es linda y agradable y tiene todo el tema de las bodegas que están cerca de la ciudad donde se puede ir a pasar el día recorriendo las bodegas con bici y también puedes hacer un montón de actividades de montaña, incluso si te atreves y estás preparado subir al Aconcagua!
Mendoza también ha sido un reencuentro con el diseño y la publicidad, Marcos y Vero son diseñadores gráficos y Coqui tiene una agencia, así que entre una cosa y otra casi me quedo a trabajar un poco que ya hace 3 meses que no hago nada, si me descuido mi cabeza se pone en marcha y tiene ganas de trabajar, como dice el refrán... la cabra tira al monte. También se nota que aquí se valora otro tipo de publicidad más fresca y arriesgada, aunque quizás les falta algo más de "arte europeo". Así que es inevitable hacer comparaciones, y ver todo lo que se puede hacer por aquí. Barcelona, es la ciudad del diseño o al menos lo era, y eso aquí se valora mucho pero tengo mis dudas de que todavía mantenga ese título, a parte hace años que ha llegado a un punto de saturación que hace difícil sorprender con nada y bueno... si a eso le sumamos el ambiente actual de crisis pues no voy a negar que me han entrado ganas de venirme a trabajar un tiempo por aquí y hacer algo diferente, quizás algo conjunto, Valcelona por ejemplo... bueno no hay nada seguro pero why not? ;) Esto también forma parte de viaje y el mundo es demasiado grande como para que nos quedemos todos en el mismo sitio.
Ahora ya vuelvo a estar en Buenos Aires, a punto de acabar mi vuelta por el cono sur, ahora solo me falta unos días en Uruguay, un país chiquito pero con mucho talento y luego de cabeza a Brasil en busca del verde selva y el calorcito del norte.
Y ahora les dejamos con un poco de publicidad y fotos nuevas en el flickr ;)
Bueno ya salí de Valparaiso, supongo que más de uno/una ya estaba sufriendo... si viajo porque viajo, si me quedo porque me quedo, alguien dijo que viajar también es quedarse un tiempo en algún lugar y así lo hice, me sentí bien, bien acompañado y me quedé y estoy muy contento de haber vivido Valparaiso por un tiempo, como decía en el post anterior ya puedo decir que es uno de mis sitios preferidos en este viaje y dejo la puerta abierta por si quien sabe en un futuro, me puede volver a acoger.
De salida de Valpo decidí pasar una noche en Santiago, estaba al lado y supongo que después de más de 20 días en la ciudad porteña le podía dedicar al menos un día a la capital, no? La verdad es que pasó sin pena ni gloria, supongo que tiene sus rincones pero no quise dedicarle tiempo, me agobiaba un poco la ciudad..., a parte entre la final de la Champions(que por cierto VISCA BARÇA!), que estaba un poco cansado, que el tiempo no acompañaba, y que la ciudad es demasiado grande, pues decidí no quedarme más tiempo, aparte la ciudad está en un gran valle y queda totalmente tapada por una nube de contaminación y no me apetecía, así que decidí tomar un bus para Los Andes, para cruzar la cordillera al día siguiente, intentaré cruzarla a dedo, es uno de los pasos más lindos.
Así que ya estoy de vuelta al viaje, a cargar mi mochila y a seguir recorriendo América, que ya empezaba a tener ganas, es curioso como engancha el simple hecho de desplazarte y de descubrir sitios y gente nueva. Mañana volveré a estar en Argentina, Mendoza por unos días y luego de vuelta para Buenos Aires para visitar Uruguay que todo el mundo me ha hablado maravillas y en breve entrar definitívamente a Brasil por Iguazú, que ganas!
Así que desde aquí me despido de Chile (por ahora), un país que me ha hecho sentir muy bien y del cual he aprendido muchas cosas de su realidad y de la de América Latina. En el dejo buenos amigos, Esteban, Talia, Rodrigo, Celine, Loreto, Pierina, Felipe, y como no, Belén. Les deseo lo mejor. Ah! Y Patagonia sin represas!! No a HidroAysen! Seguir luchando compañeros!
Os dejo con un grabado de Loro Coirón, artista francés muy popular en Valparaiso, a mi me encanta! En ese pasaje compré algo de pescado y marisco!
Después de dos meses de viaje por la Patagonia llegué a Valparaiso, una ciudad que sin saber muy bien, tenía especial ganas de conocer y por alguna razón me atraía sin conocerla. La verdad es que no me ha decepcionado y ha sido el primer lugar donde he sentido que podría ser un lugar donde vivir y eso no pasa muy a menudo, quizás sea por ser una ciudad de puerto, por su gente, por haberme sentido muy bien acogido, por tener un aire bohemio o por recordarme a alguna ciudad europea en la que no viví hace años atrás.
Es una ciudad para pasearte, pasearte por el puerto con sus marinos, borrachos, plazas y bares, pasearte por los cerros viendo la gente en su día a día, subiendo y bajando por las escaleras interminables y ascensores, pasearte por la galería de arte que te da la calle, caminar la noche y vivir el Valpo más noctámbulo con sus actuaciones en directo en cada bar, visitar los mercados y las ferias, comprar unas paltas, fruta o algo de marisco, cruzar la ciudad en un trolebus desde la aduana a Avenida Argentina y pasearte por la poesía de Neruda o Mistral.
Lugares hay muchos y me dejo muchos, en el puerto la plaza Echauren, el bar más antiguo, el Liberty, los alrrededores del mercado, cerrado ahora después del terremoto del 2010, la plaza Sotomayor, el bar La Playa y el muelle, siguiendo por la calle Prat tomar el ascensor que sube al Cerro Concepción, más turístico pero con sus rincones y tranquilo, tomar un chocolate caliente en el Café Color y bajar por Cerro Alegre por las escaleras que te llevan a la plaza Anibal Pinto, donde por la noche tienes muchos locales para tomar un trago y escuchar música en directo. Pasar por Avenida Brasil hasta la la Plaza Victoria, subir por la calle Ferrari hasta la bella casa del poeta Neruda, la Sebastiana, luego bajar y llegar a la Avenida Argentina donde seguramente te cruces con una feria o mercado tipo rastro de cacharros varios. Y bajando por ella puedes ir al antiguo muelle a ver como los lobos marinos pasan el día intentando subir a los restos del muelle, mientras los cormoranes y pelícanos cagan sobre ellos con la ciudad de fondo y el inmenso Pacífico de marco.
Aquí he tenido la oportunidad de conocer a más chilenos y por lo tanto conocer mejor su realidad que no deja de ser bastante especial. Un país que a menudo le sacude algún terremoto o volcán y no hace demasiado sacudida por un régimen dictatorial todavía presente y del que todavía siguen pagando las consecuencias los que menos lo merecen, el pueblo chileno, que está más unido que siempre pero que parece esperar a un cambio generacional para que pueda entrar en otra etapa de libertad plena. La policía o pacos, son represivos y muchos se han formado con el régimen, el gobierno actual de derechas le interesa más situar al país en primera fila del capitalismo sudamericano que encontrar un camino más propio de este pueblo con raíces profundas y ligado a su tierra. El activismo político es muy presente entre los jóvenes y eso denota ganas de cambiar las cosas.
De aquí todavía no se donde voy a ir, quizás pruebo de ir a Isla de Pascua en barco si las fechas me lo permiten o subo hacia el norte árido de San Pedro de Atacama y así sigo con mis planes originales, pero aunque no me vaya a quedar para siempre aquí, la ciudad porteña ya se ha ganado mi cariño y mi recuerdo y quien sabe... puede ser un buen sitio para vivir tu vida y apagar la tele.
Subiendo por el sur de Chile, pude recorrer algo de la Patagonia chilena, si hubiera hecho la carretera austral la hubiera recorrido a pleno, pero por el mal tiempo desestimé la idea, igualmente pasé por el norte de la región de Aysen, en Futalefú, Chaitén y puedo asegurar que el paisaje era impresionante, un bosque húmedo muy frondoso con lagos y saltos de agua que se precipitaban desde lo alto de las montaña y todo con un verde muy intenso.
Todo este paisaje ahora está amenazado por un megaproyecto hidroeléctrico que inundará grandes extensiones de esta región, destruyendo zonas practicamente vírgenes de las que depende todo un ecosistema único en el mundo.
Desde Barcelona desconocía este proyecto, es curioso como podemos estar tan informados de algunas cosas y tan poco de otras y eso que la compañía responsable de este proyecto es española, Endesa que por lo visto tiene comprado gran parte de los recursos hidráulicos de chile y seguramente no le interesa que la gente conozca sus intereses en el extranjero, supongo que si llega a construirse la presas, algún día aparecerá en las noticias y ya será demasiado tarde.
Chile tiene un problema energético importante, depende en gran parte de Argentina y tiene la necesidad de desarrollar nuevas fuentes energéticas, pero el tema es si las centrales hidroeléctricas son las más apropiadas en estos tiempos o las más consideradas con el medio ambiente. Luego está el tema de las supuestas necesidades energéticas, ¿Son necesidades reales o son para iluminar centros comerciales y otros falsas necesidades del progreso?
Por lo visto estas concesiones de los recursos hidráulicos se pactaron con el régimen de Pinochet y así chile vendió sus recursos al "mejor" postor, en este caso Endesa e ignorando las consecuencias. Ahora resulta que el proyecto está practicamente aprobado, y el 61% de chilenos está en contra porque son amantes de su tierra y conscientes del riesgo que conlleva, el 21 de mayo se decide el desenlace de todo este follón que está removiendo la sociedad chilena, por todo el país hay manifestaciones y se nota en el ambiente un fuerte desencanto.
Dicen que nunca se ha anulado un proyecto hidroeléctrico, pero quiero pensar que siempre puede haber una primera vez y que se pueden encontrar formas alternativas de producir energía e incluso de consumirlas, así que sinceramente espero que el proyecto de marcha atrás y la Patagonia pueda seguir tan bella como lo ha sido durante miles de años.
Espero que este post sirva para concienciar e informar a todos los que estáis al otro lado del océano y de alguna forma poderlo difundir, porqué lo que pasa aquí, nos afecta allá.
Hoy ha sido un bonito día pero sin final feliz. Al mediodía he salido del hostel a disfrutar de Valparaiso hacía sol y la ciudad prometía todo lo que esperaba de ella y así ha sido, a diferencia de ayer que parecía estar medio dormida como intimidada por las nubes, hoy ha parecido despertar, había más actividad, más sitios abiertos, más gente en la calle y el color de las casas brillaba con más intensidad.
He dado un paseo por los cerros y he ido a visitar la casa de Pablo Neruda, La Sebastiana se llama, confieso que no había leído nada de el (nunca he sido un gran lector) y la única obra que me sonaba suya era 20 poemas de amor y una canción desesperada pero nunca la tuve en las manos. Aun así, me ha encantado el y su casa, he estado más de dos horas, viendo unos documentales suyos y recorriendo su casita inspirada en un barco, llena de detalles todos ellos con su historia y dejándome llevar por la vida del poeta que empapaba cada rincón de su casa. He salido de la Sebastiana con ganas de conocer más su obra y con su clásico 20 poemas de amor y una canción desesperada y un bonito recuerdo.
Al volver al hostel me he encontrado con una sorpresa desagradable, mi locker estaba forzado y abierto, me habían robado mi portátil y el dinero, también los cables de todo y una botellita de ron!! Por lo visto durante la tarde ha venido un tipo que se quería quedar en el hostel, ha pagado y ha estado algo más de media hora aquí y por lo visto también iba muy mal de pasta y ha decidido sacar algo del hostel para continuar su viaje, he tenido tan mala suerte que me ha tocado a mi, tenía la bolsa en el locker, uno de madera y la tenia cerrada con candado pero no le debe haber sido muy difícil reventar la madera... perdí mi negro(macbook) que seguía conmigo desde los últimos 4 años y el dinero, no era mucho pero si lo sumamos todo resulta que el tipo se ha llevado un buen pellizco y encima con el ron para celebrarlo. Vaya cabronazo... He hecho denuncia pero como siempre la justicia es lenta e inefectiva, así que ya me puedo olvidar. Por suerte hice una copia de seguridad en el ipod(que no lo ha encontrado) de fotos y vídeos, pero he perdido material de los últimos 15 días, a parte de mi negro claro...
Hoy es sábado y tenía gamas de salir pero evidentemente ya no estoy de humor, así que después de tomar algo por el barrio he vuelto al hostel y me tomaré la última cerveza escribendo esto en un teclado de mierda que tiene las teclas tan gastadas que no se ven las letras, menos mal que no se como aprendí a escribir sin mirar, igualmente no me tengáis en cuenta las faltas...
Supongo que tendré que comprarme un netbook de esos, al fin y al cabo es más pequeño y ligero pero claro no los regalan...
Justo hoy leía un poema de Neruda que hablaba de las cosas y del vínculo que se crean con ellas, yo soy de esos, me gusta recopilar objetos y darles un sentido, una segunda vida, los ordenadores son diferentes, al fin y al cabo son un contenedor de información, ceros y unos que un día están y otro no, pero al final se convierte en una extensión tuya, prefiero las cosas físicas que perduran en el tiempo por eso cuando pierdes algo (yo he perdido bastantes cosas por mi despiste y mi mala cabeza) piensas que nunca lo tuviste o que simplemente ha seguido su camino, así no sufres tanto aunque sea inevitable recordarlo con melancolía y al final lo olvidas, eso pasa con muchas cosas, solo acabas recordando lo importante e incluso a veces ni eso, aunque posiblemente solo lo piense yo.
Os dejo el fragmento del poema de Neruda a propósito de esas cosas que a veces se tienen y a veces se pierden. Buenas noches.
No os preocupéis, estoy bien y sigo mi camino.
Oh río
irrevocable
de las cosas,
no se dirá
que sólo
amé
los peces,
o las plantas de selva y de pradera,
que no sólo
amé
lo que salta, sube, sobrevive, suspira.
No es verdad:
muchas cosas
me lo dijeron todo.
No sólo me tocaron
o las tocó mi mano,
sino que acompañaron
de tal modo
mi existencia
que conmigo existieron
y fueron para mi tan existentes
que vivieron conmigo media vida
y morirán conmigo media muerte.
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Fragmento final de la Oda a las Cosas de Pablo Neruda
El objetivo de volver a pasar por Puerto Montt era volverme a encontrar con mi amigo Esteban con el que estuve en Chaltén. Con el y su novia Claudia tendré la oportunidad de conocer mejor Puerto Montt, Puerto Varas y conocer la noche de por aquí.
Me vienen a recoger al hospedaje con su fantástico escarabajo(es la primera vez que subía en uno) aquí le llaman Poncho y será el inicio y el final de una tarde-noche laaaaarga. Nos vamos a comer, mi primer curanto(en el post anterior explico que es) y tenemos una comida muy rica y de la que quedo bien satisfecho, aquí les gusta comer y los platos son bastante abundantes. Después de comer nos vamos a pasar la tarde a Puerto Varás que es una ciudad muy cercana y que tiene como principal atractivo el volcán Osorno, también hay dos más pero el Osorno sin duda es el icono de la zona. Llegamos a Puerto Varas y el volcán está tapado así que aprovechamos para dar una vuelta por el centro, esta ciudad tiene influencia alemana y se nota en sus construcciones y sus gentes.
No satisfechos con no ver el volcán, tomamos el coche y nos dirigimos a el. El Escarabajo es genial, tiene el motor en la parte trasera y lo sientes en los riñones y ruge con un sonido bastante característico, potente. Por suerte al salir de la ciudad el cielo se empieza a abrir y en poco tiempo empezamos a ver el la silueta del imponente volcán Osorno que se levanta sobre el lago LLanquihue que vamos bordeando, el sol está bajo y subimos a contra reloj atravesando bosques cerrados y apurándonos en llegar al volcán antes de que el sol se esconda. Lo curioso es que en el volcán hay pistas de esqui, me encantaría esquiar en un volcán pero llego pronto para la temporada. El bosque se acaba y entramos en zona de tierra puramente volcánica, las vista son impresionantes y desde arriba podemos admirar los diferentes valles y el lago cubierto de nubes por donde se está poniendo el sol. Finalmente llegamos a tiempo, un minuto para despedir al sol, llego a grabar un video.
El problema es que la subida y las curvas han destrozado el tubo de escape del coche... un trozo de cuerda nos sirve para hacer un apaño y bajar, y no sería el único desperfecto del coche... A 10 minutos de bajar, fallan los frenos!! por suerte Esteban controla la situación y seguimos en la carretera, pero sin frenos, así que nuestra velocidad se reduce a 40 km/h, y el freno de mano empieza a trabajar... el viaje de vuelta se alarga pero llegamos sanos y salvos a Puerto Montt.
Que el coche se haya quedado sin frenos y casi sin tubo de escape no impide que esa noche salgamos a conocer la noche puerto montina, nos vamos directamente a un bar de universitarios que se llama Kaiser, multitud de gente bebiendo cervezas de litro, bebemos y hablamos sobre las diferencias entre europa y sudamerica.
Todavía no han acabado los imprevistos para esta noche. Resulta que paso la noche en un hospedaje demasiado tranquilo y la hora de llegada nocturna son las 23.30h... máximo las 00h, así que teniendo en cuenta que empezamos a salir a las 22h, empiezo a ver que con dos horas no haremos nada... me busco otro hospedaje? no duermo? encuentro a alguien que me acoja....? probamos lo de buscar una alternativa de hospedaje aunque tenga que pagar una noche extra, pero la hora máxima que conseguimos son las 2, llega un momento en que con un Piscola(Pisco con cocacola) en la mano las 2 ya han pasado, pero hay fiesta hasta las 5, así que la seguimos no sin antes comer algo, un italiano o sea un bocadillo con frankfurt, tomate fresco, palta(guacamole) y mayonesa casera, rojo, blanco y verde, un italiano que casi no cabe en la boca! Con el estómago ya lleno nos vamos a una zona donde están las discotecas, pero falta una hora para las 5 y nos da palo pagar para una hora así que nos quedamos en una sala gratuita donde están bailando Salsa y allí nos tomamos el último Piscola pero no bailamos... Aquí me llamó la atención que en los bares y pubs, solo te dejan entrar si hay mesa libre, de lo contrario te quedas en la puerta... en España todavía cabrían 100 personas más.
Son las 5.30 h y al final los 3 nos quedamos sin cama, pero tenemos un escarabajo! así que después de
hacer un último intento fallido a ver si nos abren en el hospedaje, decidimos quedarnos en el coche y dormir un poco y esperar a que abran, lo conseguimos, no es muy incómodo el escarabajo.
Nos despertamos como a las 8 y por fin encontramos el hospedaje abierto, a dormir y fin de la noche carreteando sin frenos. Carrete es salir de fiesta aquí...
Quiero dedicar un pequeño post a la comida Chilena, bueno exactamente del sur de Chile. Esta zona, la región de Los Lagos y concretamente Chiloé y Puerto Montt es la principal zona de producción de marisco de Chile, aquí el marisco se entiende más bien por los moluscos, gambas, langostas, centollos y cigalas he visto pocos o ninguno y por lo visto algunos son bastante caros si se encuentran. En cuanto a pescados los principales son el Salmón, del cual Chile es un gran exportador, merluza y congrio, el congrio no lo conocía y tengo que decir que me encantó, es un pescado carnoso que me recuerda al rape, simplemente a la plancha con algún acompañamiento está buenísimo. Luego tienen un un plato estrella que es el Curanto, es originario de Chiloé y se cocina típicamente en una especie de horno escavado en la tierra y consiste en una mezcla mar y montaña, o sea mejillones, que aquí se les llama Cholgas y son notablemente más grandes que los mediterraneos, también lleva almejas(también muy grandes), todo con cáscara y luego tenemos el pollo, tocino y alguna salchicha o longaniza, también lleva patata y una especie de torta de patata, todo cocido y servido sin caldo. El caldo normalmente lo traen a modo de consomé de aperitivo, me recordó un poco a la carn d'olla catalana pero con marisco. También es curioso ver en mercados tiras de cholgas secas saladas que luego se cocinan saladas, eso todavía no lo he probado...
Otro plato parecido al Curanto pero que a mi personalmente me gusta más es la Palia Marina, que vienen a ser una especie de sopa de pescado, con mucho marisco, algún trozo de merluza y arroz, con frío entra de muerte y es un plato relativamente económico, me llama la atención el uso de una especie, el cilantro presente en muchos platos. Y no olvidar el Pisco Sour de aperitivo y una buena copa de vino chileno. Bon Profit!
He pasado 3 noches en Chiloé con la intención de descansar un poco y conocer el archipiélago que es uno de los principales atractivos de Chile, se encuentra en el norte de la Patagonia Chilena, más que el archipiélago he conocido parte de la isla grande donde se concentran la principales poblaciones, yo me alojé en Castro, la capital. La zona es conocida por sus iglesias, construidas completamente de madera (creo recordar que era madera de Ciprés) y por sus palafitos que son un tipo de construcción que se encuentra en la ribera y está elevada por "palos" que dejan las casas sobre el agua cuando la marea está alta, normalmente casas de pescadores y que antiguamente se habían utilizado para el comercio. Las casas aquí y en general en lo que llevo visto de Chile son muy curiosas, construyen solo con madera y las pintan de colores vivos y da al paisaje un tono muy alegre a pesar de su sencillez, supongo que debe ser por el contraste con el tiempo que muchas veces no es demasiado bueno y la lluvia predomina más que el sol, todo son como casitas de cuento. Las iglesias también son de madera, columnas, arcos, paredes... en algunas dicen incluso que no existen clavos (eso ya lo veo un poco leyenda), y también hay algunas pintadas de color, de hecho están reconocidas por la Unesco como patrimonio cultural de la Humanidad. El uso del color es algo que podríamos aplicar más en Europa, todo es tan gris, blanco o crema... supongo que debe ser una cuestión cultural pero le da más vida a las ciudades.
Castro es sin duda la "ciudad" más grande aun así no deja de ser un pueblo grande con todos los servicios, y un buen lugar para alojarse y recorrer la isla. El resto de las isla está poblada por pequeños pueblos y aldeas de pescadores muy pintorescas, la mayoría con sus iglesia de madera. Son lugares donde el tiempo parece que se ha parado y se resisten a entrar en la era moderna, siguen con sus cocinas de leña que al mismo tiempo tienen la función de dar calor a la casa e incluso para secar la ropa, incluso en el Hospedaje donde me encontraba yo era así. Aquí no hay albergues, el alojamiento más económico son los hospedajes que muchas veces son la casa de la familia y en la que tienen habitaciones para alquilar, normalmente es un ambiente más familiar y te permite conocer más sobre su gente.
Los Chilotes, son descendientes de españoles e indígenas de la zona aquí eran los Huilliches, la verdad es que la impresión que me da es que son bastante cercanos a los españoles, por hábitos y apariencia, aunque aquí tienen más influencia india a lo que nosotros es la influencia morisca. Es una sociedad bastante conservadora, católica pero también saben disfrutar de los placeres de la vida y tienen un carácter más intenso.
También visité el Parque Nacional de Chiloé, en la parte oeste de la isla y que limita con el océano Pacífico, a diferencia de los parques argentinos aquí no lo tienen muy bien montado, es algo que pasa en general con todo el turismo. El parque no es muy importante pero vale la pena dedicarle un día para dar un paseo por la costa y poder apreciar la riqueza de la vegetación, con muchos arbustos con bayas y gran cantidad de pájaros que te van acompañando en el paseo. Intentamos ir a una zona dentro del parque para visitar una zona de Alerces que son unos arboles muy grandes típicos de los andes pero justo por problemas de mala infraestructura de parque no pudimos pasar el lago que nos tenia que llevar a la zona, si alguien quiere visitar bien el parque recomiendo que contrate una excursión desde Castro para que no le pase lo mismo. El parque lo visité con un chico de Logroño que conocí en el hospedaje, se presentó como Begano-Anarquista, muy majo.
Así que puedo decir que Chiloé es una visita obligada para despedirse de la Patagonia y es un buen lugar para conocer un Chile auténtico y pintoresco que espero pueda conservarse muchos años más. Ahora seguiré subiendo hacia el norte, creo que la próxima parada será Pucón, a ver si puedo subir al volcán Villarica.
Ya llevo dos noches aquí y podrían ser tres ya que el ferry parece que no tiene las condiciones óptimas para zarpar ni amarrar, yo todavía estoy bien en tierra pero los que están en el barco deben estar un poco desesperados porque tendrían que haber desembarcado esta mañana a primera hora y siguen ahí fondeados.... ahora me alegro de viajar con tiempo y poder perder el tiempo.
En el post anterior comentaba que me he metido en un pueblo debastado por la erupción de un volcán, pues bien ya tengo más información y fotos, al final he encontrado un restaurant donde cocinan de muerte, por ahora he probado una sopa de marisco con todo riquísima y el congrio que me recuerda al rape, también excelente. Intento hacer una comida al día ya que como no hay cajeros y tengo miedo de quedarme sin dinero, por ahora voy bien, me puedo permitir una noche más en este hospedaje a 6000 pesos la noche(algo más de 10€) y quizás llegue a probar el salmón del resturante que parece estar impresionante.
Me he dado un paseo por el pueblo y la verdad es que medio pueblo está bajo las cenizas, sobre todo la parte que bordea el río, calles enteras de casas sepultadas en la ceniza.
Resulta que la erupción fue el 2 de mayo del 2008, por lo visto hacía más de una semana que los perros estaban nerviosos y algo grave esperaban. El volcán explotó y empezó a soltar una gran columna de escoria y ceniza, parece que era un día de invierno despejado(raro aquí) y los lugareños no le dieron mayor importancia, la nube de ceniza se empezó a desplazar al pueblo y ahí se empezaron a preocupar, por lo visto el pueblo había sido bastante hermoso y un centro importante de la región, supongo que por su comunicación por mar. Antes de la erupción había como unos 5000 habitantes, ahora apenas llega a los 1000. La nube de ceniza no llego al pueblo porque por lo visto hubo un cambio de viento y la alejó de este. Pasaron los días y el volcán siguió escupiendo y como es típico de la zona al final llovió y por lo visto cayó una lluvia torrencial y ese fue el principal problema, el río Blanco que es el que pasa por aquí quedó bloqueado por la ceniza y con las lluvias se desbordó y cambió su cauce pasando así por el pueblo y arrastrando toneladas de ceniza que arrasaron el pueblo y desenvocaron en el mar, hoy he ido a dar una vuelta por la playa (si se puede decir playa) y en medio había una casa hundida en la ceniza(la de la foto), podríamos decir que es la peor playa que he visto, grades troncos, un coche y otros restos esparcidos por un mar de ceniza, un paisaje realmente desolador. Por lo que parece la gente abandonó el pueblo creyendo que no pasaría nada y lo dejo todo en casa, no contaban con la lluvia y acabó siendo un desastre. Aun así los que resistieron o han vuelto no parecen haberlo perdido casi todo y gozan de un buen ánimo e incluso mucho sentido del humor. A parte de todo esto parece que no hubo mucho interés por parte del estado para que el pueblo se recuperará porque parece ser que había un americano interesado en comprar todas las tierras(algo muy común en la Patagonia, incluso en parques nacionales) al final ganó el pueblo, así que, Chaitén Vive!
24 de abril
Por fin he podido salir de Chaitén en el ferry con un día de retraso y ya estoy en Puerto Montt.
- Escrito el 21 de abril, Chaitén, Chile-
Salí de el Calafate otra vez a las 3 de la mañana, volví a pasar por Río Gallegos, Comodoro, Esquel, Trevelín, 28 horas y 4 cambios de bus, 3 pelis y una sesión de vídeos ochentosos de baladas en inglés, no está mal, no? Aun así no se me hizo tan pesado como me había imaginado. Los buses aquí son bastante cómodos pero las carreteras en el sur son un desastre, muchas sin asfaltar o de ripio como les llaman aquí y si tuvieran la famosa ruta 40 (que va por la cordillera) en condiciones hubiera tardado bastante menos pero por lo visto solo funciona en temporada alta y ahora aquí es ya temporada baja con todo lo que comporta, precios, lluvia y frío. Espero acabar tomando la ruta 40 en el norte, por el sur todavía no lo he conseguido, es la mítica ruta argentina, a lo que a estados unidos es la 666 y en Europa... que yo sepa no tenemos ninguna carretera mítica.
Bueno... mi idea era llegar a Chile a dedo para poder pasar por el último tramo de la Ruta Austral que es la mítica ruta del sur de Chile (algún día la haré). Así que me bajo de mi último bus y me dirijo a la última gasolinera argentina en dirección de la frontera, compro un cartón de tabaco, un alfajor, una botella de agua y me informo donde es el mejor sitio para que me lleven hasta Chile, en el cruce a un par de kilómetros me dice el encargado, así que me cargo la mochila y empiezo a caminar hacia Chile y al cabo de menos de un kilómetro empiezo a sacar el dedo, el segundo coche me para. Para mi sorpresa es un coche de la aduana argentina, perfecto! El hombre muy amable, y parece que yo también le he caído bien, luego me confiesa que no pensaba cogerme porque a veces ha tenido malas experiencias y porque no me cubre el seguro de la aduana, así que supongo que he tenido suerte. Me lleva hasta la frontera y antes paramos en una cabañita donde pernoctan los trabajadores de la aduana a dejar provisiones. Vuelvo a pasar del paisaje de la estepa al de la cordillera, más angosto y a poco a poco nos adentramos en la cordillera que ya desde lejos se entreve con mal tiempo pero cada vez más verde (más tarde descubro que es porque no para de llover). Hablamos de su trabajo, de los "paseros" que son contrabandistas de la zona y del sitio al que me dirijo Chaitén del que luego daré más detalles. En la frontera me sellan sin problemas y sin darme cuenta me despido del funcionario diciéndole “buen viaje”, debe haber pensado que estoy loco, la verdad es que se me fue un poco... Mientras espero leo un cartel que me llama la atención que dice “LA TIERRA NO LA HEREDAMOS DE NUESTROS PADRES, LA TOMAMOS PRESTADA DE NUESTROS HIJOS”, que gran verdad. Me espero 40 minutos mientras voy preguntando a la gente que sale si me llevan a Chile y nada, sigo leyendo a Darwin, al final Eduardo(el que me ha traído hasta la frontera) me lo arregla con un tipo y su mujer y encima me invita a unas pastas! Así que bien. Me meto en la camioneta pick-up (aquí todas son así y me encantaría tener una), le pongo el chubasquero a la mochila porque va a viajar bajo la lluvia y para Chile con esta pareja de argentinos, charlamos, me invitan a mate mientras esperamos en la frontera chilena y vamos cruzando la cordillera, el paisaje cada vez más increíble a ratos diría que casi tropical. Circulamos por una carretera de ripio(ya sabéis lo que es) y a medio camino deciden parar para saludar a unos amigos, yo me espero fuera porque tampoco no me invitan a entrar, resguardándome de la lluvia en una especie de cobertizo acompañado de un perro mojado con cara de pena, me pregunto quien está peor ¿el o yo?, al final me meto en el coche y mientras leo las aventuras de Darwin me vienen a buscar, por lo visto han decidido quedarse a comer, me invitan a pasar, me invitarán a comer?? En la cabañita vive una pareja de chilenos, es toda de madera como la mayoría de casa chilenas que he visto, tienen las paredes forradas con una especies de plaquitas de madera a veces pintadas de color o al natural, sencilla pero acogedora, con huerto y gallinas, la mujer está amasando el pan y el hombre parece que es gendarme, charlamos, son las dos parejas argentinas con las que venia, la chilena y luego aparece un chico negro(se ven pocos por aquí), resulta ser un guia de rafting porque la zona es famosa por su práctica por lo visto. Finalmente comemos todos juntos menos la pareja chilena que por lo visto ha desayunado demasiado, pollo, algo de vaca, una ensalada de lechuga acabada de cortar del huerto y sin bebida, eso me extraña pero nadie se queja... yo tampoco. Al final me sale la comida gratis, y por primera vez veo a argentinos y chilenos compartiendo mesa, charla y risas, debería ser así. En todo caso, muy agradecido.
Seguimos el camino, desde la frontera a Chaitén hay algo más de 160 km pero por pista tardamos unas cuantas horas. El paisaje me impresiona, sigue lloviendo y hay un montón de cascadas precipitándose de los cerros, que son muy pronunciados con las cumbres redondeadas, la vegetación muy frondosa con algunos helechos gigantes y como he dicho antes con un toque tropical, vamos siguiendo el curso del río Futaleufú (donde se hacen los raftingsChaitén, ellos se van a unas termas, las Termas del Amarillo, los hubiera acompañado pero prefería llegar al pueblo y buscar un sitio para dormir, intentaré ir mañana. Estoy a 15 Km de Chaitén y sigue lloviendo, por suerte puedo esperar en una parada de bus, a los 20 minutos me para un tipo gordo que cree que en España la moneda es el real brasileño... mal pero me lleva a un hospedaje.
Estoy en Chaitén, un pequeño pueblo bordeado con dos volcanes y con salida al mar. En el 2008 hubo una gran erupción del volcán Chaitén, el pueblo quedo cubierto de una capa de ceniza de más de 2 metros, quedo destruido, despoblado, sin luz, ni agua y de todo esto me enteré hace dos días!!! por suerte está reconstruyéndose y mucha gente está volviendo y ya hay luz y agua, no se porque pero quería pasar por aquí, mi idea era cruzar a la isla Chiloé desde aquí para ver unas iglesias de madera pero al final va a ser que no porque el ferry sale el martes y no puedo esperar tanto, supongo que iré desde Puerto Montt. En el pueblo todavía hay bastantes restos del desastre, montones de ceniza aquí y allá, hoy solo he visto un coche sepultado en ceniza pero mañana espero tener buen día para ir a hacer fotos, parece interesante. A parte del atractivo del desastre el pueblo en si es bastante desastre, después de llegar empapado y querer cenar algo caliente (en el hospedaje apenas he podido tomar un café caliente), solo he encontrado un triste comedor donde he comido un plato de salmón empanado con papas y tomate mientras veía un culebrón rollo “Los ricos también lloran” en un televisor mal sintonizado. Al final he preferido comprarme una botellita de Pisco Capel y venirme a mi mini habitación a escribir esta crónica que quería compartir con vosotros, espero no se os halla hecho pesada y que os guste.
Sigue lloviendo y sigo escuchando lo que se está convirtiendo en la banda sonora de mi viaje, el disco “Blinking lights and other revelations” de Eels. La música me hace mucha compañía y es curioso como cambia la percepción de las cosas.
En definitiva, ha sido un día duro pero bonito y estoy contento, sigo avanzando hacia el norte.