Nosotros fuimos más bien de passeios como dicen aquí, hicimos excursiones a la Cachoeira da Fumasa (la segunda más alta del mundo), es tan alta que el agua no llega abajo, antes se pulveriza y con el viento vuelve a subir (saque algún video interesante del fenómeno), y luego fuimos también a Cachoeira da Rodas(que nos encantó) y a Rio Preto (negro), las aguas son como rojizas, oscuras debido a las descomposición de las hojas, pero buenísimas para un baño en todo caso. La verdad es que en sitios como la de Rodas volví a tener la sensación que tienes a menudo en Brasil de que somos muuuuy pequeños delante de la fuerza y la exuberancia de la naturaleza.
La vila también la disfrutamos, como decía había muy buen ambiente, a parte aquí hay varias comunidades alternativas(mucho hippie y rastas) de lo que llaman nuevos pobladores y por ejemplo en la plaza cada día había algo que ver, cine, capoeira, conciertos, así que muy bien. A parte viajando con Fernando es muy fácil hacer amigos, tiene un gran don de gentes y enseguida estábamos integradísimos con unas cervezas en la mano.
Ahora ya me he vuelto a quedar solo, ya casi me estaba acostumbrando a viajar en trío, la verdad es que hemos estado muy a gusto y he tenido la suerte de aprender mucho de un gran tipo como Fernando y de un personaje como Marc, espero nos volvamos a encontrar en Barcelona. Ahora toca seguirla solo y esperar a ver que sorpresas me esperan en Olinda, Pipa, Natal y próximamente en Colombia. Finalmente no llegaré al Amazonas por tiempo principalmente, todavía queda muy lejos y si quiero estar en Barcelona en octubre debo reservar los dos últimos meses para Colombia, a la que espero llegar en menos de 20 días.
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