Bueno ya salí de Valparaiso, supongo que más de uno/una ya estaba sufriendo... si viajo porque viajo, si me quedo porque me quedo, alguien dijo que viajar también es quedarse un tiempo en algún lugar y así lo hice, me sentí bien, bien acompañado y me quedé y estoy muy contento de haber vivido Valparaiso por un tiempo, como decía en el post anterior ya puedo decir que es uno de mis sitios preferidos en este viaje y dejo la puerta abierta por si quien sabe en un futuro, me puede volver a acoger.
De salida de Valpo decidí pasar una noche en Santiago, estaba al lado y supongo que después de más de 20 días en la ciudad porteña le podía dedicar al menos un día a la capital, no? La verdad es que pasó sin pena ni gloria, supongo que tiene sus rincones pero no quise dedicarle tiempo, me agobiaba un poco la ciudad..., a parte entre la final de la Champions(que por cierto VISCA BARÇA!), que estaba un poco cansado, que el tiempo no acompañaba, y que la ciudad es demasiado grande, pues decidí no quedarme más tiempo, aparte la ciudad está en un gran valle y queda totalmente tapada por una nube de contaminación y no me apetecía, así que decidí tomar un bus para Los Andes, para cruzar la cordillera al día siguiente, intentaré cruzarla a dedo, es uno de los pasos más lindos.
Así que ya estoy de vuelta al viaje, a cargar mi mochila y a seguir recorriendo América, que ya empezaba a tener ganas, es curioso como engancha el simple hecho de desplazarte y de descubrir sitios y gente nueva. Mañana volveré a estar en Argentina, Mendoza por unos días y luego de vuelta para Buenos Aires para visitar Uruguay que todo el mundo me ha hablado maravillas y en breve entrar definitívamente a Brasil por Iguazú, que ganas!
Así que desde aquí me despido de Chile (por ahora), un país que me ha hecho sentir muy bien y del cual he aprendido muchas cosas de su realidad y de la de América Latina. En el dejo buenos amigos, Esteban, Talia, Rodrigo, Celine, Loreto, Pierina, Felipe, y como no, Belén. Les deseo lo mejor. Ah! Y Patagonia sin represas!! No a HidroAysen! Seguir luchando compañeros!
Os dejo con un grabado de Loro Coirón, artista francés muy popular en Valparaiso, a mi me encanta! En ese pasaje compré algo de pescado y marisco!
domingo, 29 de mayo de 2011
miércoles, 18 de mayo de 2011
Valparaiso, como si la vida fuera a durar para siempre (post sobreactuado)
Después de dos meses de viaje por la Patagonia llegué a Valparaiso, una ciudad que sin saber muy bien, tenía especial ganas de conocer y por alguna razón me atraía sin conocerla. La verdad es que no me ha decepcionado y ha sido el primer lugar donde he sentido que podría ser un lugar donde vivir y eso no pasa muy a menudo, quizás sea por ser una ciudad de puerto, por su gente, por haberme sentido muy bien acogido, por tener un aire bohemio o por recordarme a alguna ciudad europea en la que no viví hace años atrás.
Es una ciudad para pasearte, pasearte por el puerto con sus marinos, borrachos, plazas y bares, pasearte por los cerros viendo la gente en su día a día, subiendo y bajando por las escaleras interminables y ascensores, pasearte por la galería de arte que te da la calle, caminar la noche y vivir el Valpo más noctámbulo con sus actuaciones en directo en cada bar, visitar los mercados y las ferias, comprar unas paltas, fruta o algo de marisco, cruzar la ciudad en un trolebus desde la aduana a Avenida Argentina y pasearte por la poesía de Neruda o Mistral.
Lugares hay muchos y me dejo muchos, en el puerto la plaza Echauren, el bar más antiguo, el Liberty, los alrrededores del mercado, cerrado ahora después del terremoto del 2010, la plaza Sotomayor, el bar La Playa y el muelle, siguiendo por la calle Prat tomar el ascensor que sube al Cerro Concepción, más turístico pero con sus rincones y tranquilo, tomar un chocolate caliente en el Café Color y bajar por Cerro Alegre por las escaleras que te llevan a la plaza Anibal Pinto, donde por la noche tienes muchos locales para tomar un trago y escuchar música en directo. Pasar por Avenida Brasil hasta la la Plaza Victoria, subir por la calle Ferrari hasta la bella casa del poeta Neruda, la Sebastiana, luego bajar y llegar a la Avenida Argentina donde seguramente te cruces con una feria o mercado tipo rastro de cacharros varios. Y bajando por ella puedes ir al antiguo muelle a ver como los lobos marinos pasan el día intentando subir a los restos del muelle, mientras los cormoranes y pelícanos cagan sobre ellos con la ciudad de fondo y el inmenso Pacífico de marco.
Aquí he tenido la oportunidad de conocer a más chilenos y por lo tanto conocer mejor su realidad que no deja de ser bastante especial. Un país que a menudo le sacude algún terremoto o volcán y no hace demasiado sacudida por un régimen dictatorial todavía presente y del que todavía siguen pagando las consecuencias los que menos lo merecen, el pueblo chileno, que está más unido que siempre pero que parece esperar a un cambio generacional para que pueda entrar en otra etapa de libertad plena. La policía o pacos, son represivos y muchos se han formado con el régimen, el gobierno actual de derechas le interesa más situar al país en primera fila del capitalismo sudamericano que encontrar un camino más propio de este pueblo con raíces profundas y ligado a su tierra. El activismo político es muy presente entre los jóvenes y eso denota ganas de cambiar las cosas.
De aquí todavía no se donde voy a ir, quizás pruebo de ir a Isla de Pascua en barco si las fechas me lo permiten o subo hacia el norte árido de San Pedro de Atacama y así sigo con mis planes originales, pero aunque no me vaya a quedar para siempre aquí, la ciudad porteña ya se ha ganado mi cariño y mi recuerdo y quien sabe... puede ser un buen sitio para vivir tu vida y apagar la tele.

Es una ciudad para pasearte, pasearte por el puerto con sus marinos, borrachos, plazas y bares, pasearte por los cerros viendo la gente en su día a día, subiendo y bajando por las escaleras interminables y ascensores, pasearte por la galería de arte que te da la calle, caminar la noche y vivir el Valpo más noctámbulo con sus actuaciones en directo en cada bar, visitar los mercados y las ferias, comprar unas paltas, fruta o algo de marisco, cruzar la ciudad en un trolebus desde la aduana a Avenida Argentina y pasearte por la poesía de Neruda o Mistral.
Lugares hay muchos y me dejo muchos, en el puerto la plaza Echauren, el bar más antiguo, el Liberty, los alrrededores del mercado, cerrado ahora después del terremoto del 2010, la plaza Sotomayor, el bar La Playa y el muelle, siguiendo por la calle Prat tomar el ascensor que sube al Cerro Concepción, más turístico pero con sus rincones y tranquilo, tomar un chocolate caliente en el Café Color y bajar por Cerro Alegre por las escaleras que te llevan a la plaza Anibal Pinto, donde por la noche tienes muchos locales para tomar un trago y escuchar música en directo. Pasar por Avenida Brasil hasta la la Plaza Victoria, subir por la calle Ferrari hasta la bella casa del poeta Neruda, la Sebastiana, luego bajar y llegar a la Avenida Argentina donde seguramente te cruces con una feria o mercado tipo rastro de cacharros varios. Y bajando por ella puedes ir al antiguo muelle a ver como los lobos marinos pasan el día intentando subir a los restos del muelle, mientras los cormoranes y pelícanos cagan sobre ellos con la ciudad de fondo y el inmenso Pacífico de marco.
Aquí he tenido la oportunidad de conocer a más chilenos y por lo tanto conocer mejor su realidad que no deja de ser bastante especial. Un país que a menudo le sacude algún terremoto o volcán y no hace demasiado sacudida por un régimen dictatorial todavía presente y del que todavía siguen pagando las consecuencias los que menos lo merecen, el pueblo chileno, que está más unido que siempre pero que parece esperar a un cambio generacional para que pueda entrar en otra etapa de libertad plena. La policía o pacos, son represivos y muchos se han formado con el régimen, el gobierno actual de derechas le interesa más situar al país en primera fila del capitalismo sudamericano que encontrar un camino más propio de este pueblo con raíces profundas y ligado a su tierra. El activismo político es muy presente entre los jóvenes y eso denota ganas de cambiar las cosas.
De aquí todavía no se donde voy a ir, quizás pruebo de ir a Isla de Pascua en barco si las fechas me lo permiten o subo hacia el norte árido de San Pedro de Atacama y así sigo con mis planes originales, pero aunque no me vaya a quedar para siempre aquí, la ciudad porteña ya se ha ganado mi cariño y mi recuerdo y quien sabe... puede ser un buen sitio para vivir tu vida y apagar la tele.

Patagonia sin represas
Subiendo por el sur de Chile, pude recorrer algo de la Patagonia chilena, si hubiera hecho la carretera austral la hubiera recorrido a pleno, pero por el mal tiempo desestimé la idea, igualmente pasé por el norte de la región de Aysen, en Futalefú, Chaitén y puedo asegurar que el paisaje era impresionante, un bosque húmedo muy frondoso con lagos y saltos de agua que se precipitaban desde lo alto de las montaña y todo con un verde muy intenso.
Todo este paisaje ahora está amenazado por un megaproyecto hidroeléctrico que inundará grandes extensiones de esta región, destruyendo zonas practicamente vírgenes de las que depende todo un ecosistema único en el mundo.
Desde Barcelona desconocía este proyecto, es curioso como podemos estar tan informados de algunas cosas y tan poco de otras y eso que la compañía responsable de este proyecto es española, Endesa que por lo visto tiene comprado gran parte de los recursos hidráulicos de chile y seguramente no le interesa que la gente conozca sus intereses en el extranjero, supongo que si llega a construirse la presas, algún día aparecerá en las noticias y ya será demasiado tarde.
Chile tiene un problema energético importante, depende en gran parte de Argentina y tiene la necesidad de desarrollar nuevas fuentes energéticas, pero el tema es si las centrales hidroeléctricas son las más apropiadas en estos tiempos o las más consideradas con el medio ambiente. Luego está el tema de las supuestas necesidades energéticas, ¿Son necesidades reales o son para iluminar centros comerciales y otros falsas necesidades del progreso?
Por lo visto estas concesiones de los recursos hidráulicos se pactaron con el régimen de Pinochet y así chile vendió sus recursos al "mejor" postor, en este caso Endesa e ignorando las consecuencias. Ahora resulta que el proyecto está practicamente aprobado, y el 61% de chilenos está en contra porque son amantes de su tierra y conscientes del riesgo que conlleva, el 21 de mayo se decide el desenlace de todo este follón que está removiendo la sociedad chilena, por todo el país hay manifestaciones y se nota en el ambiente un fuerte desencanto.
Dicen que nunca se ha anulado un proyecto hidroeléctrico, pero quiero pensar que siempre puede haber una primera vez y que se pueden encontrar formas alternativas de producir energía e incluso de consumirlas, así que sinceramente espero que el proyecto de marcha atrás y la Patagonia pueda seguir tan bella como lo ha sido durante miles de años.
sábado, 7 de mayo de 2011
Cosas que se pierden
Hoy ha sido un bonito día pero sin final feliz. Al mediodía he salido del hostel a disfrutar de Valparaiso hacía sol y la ciudad prometía todo lo que esperaba de ella y así ha sido, a diferencia de ayer que parecía estar medio dormida como intimidada por las nubes, hoy ha parecido despertar, había más actividad, más sitios abiertos, más gente en la calle y el color de las casas brillaba con más intensidad.
He dado un paseo por los cerros y he ido a visitar la casa de Pablo Neruda, La Sebastiana se llama, confieso que no había leído nada de el (nunca he sido un gran lector) y la única obra que me sonaba suya era 20 poemas de amor y una canción desesperada pero nunca la tuve en las manos. Aun así, me ha encantado el y su casa, he estado más de dos horas, viendo unos documentales suyos y recorriendo su casita inspirada en un barco, llena de detalles todos ellos con su historia y dejándome llevar por la vida del poeta que empapaba cada rincón de su casa. He salido de la Sebastiana con ganas de conocer más su obra y con su clásico 20 poemas de amor y una canción desesperada y un bonito recuerdo.
Al volver al hostel me he encontrado con una sorpresa desagradable, mi locker estaba forzado y abierto, me habían robado mi portátil y el dinero, también los cables de todo y una botellita de ron!! Por lo visto durante la tarde ha venido un tipo que se quería quedar en el hostel, ha pagado y ha estado algo más de media hora aquí y por lo visto también iba muy mal de pasta y ha decidido sacar algo del hostel para continuar su viaje, he tenido tan mala suerte que me ha tocado a mi, tenía la bolsa en el locker, uno de madera y la tenia cerrada con candado pero no le debe haber sido muy difícil reventar la madera... perdí mi negro(macbook) que seguía conmigo desde los últimos 4 años y el dinero, no era mucho pero si lo sumamos todo resulta que el tipo se ha llevado un buen pellizco y encima con el ron para celebrarlo. Vaya cabronazo... He hecho denuncia pero como siempre la justicia es lenta e inefectiva, así que ya me puedo olvidar. Por suerte hice una copia de seguridad en el ipod(que no lo ha encontrado) de fotos y vídeos, pero he perdido material de los últimos 15 días, a parte de mi negro claro...
Hoy es sábado y tenía gamas de salir pero evidentemente ya no estoy de humor, así que después de tomar algo por el barrio he vuelto al hostel y me tomaré la última cerveza escribendo esto en un teclado de mierda que tiene las teclas tan gastadas que no se ven las letras, menos mal que no se como aprendí a escribir sin mirar, igualmente no me tengáis en cuenta las faltas...
Supongo que tendré que comprarme un netbook de esos, al fin y al cabo es más pequeño y ligero pero claro no los regalan...
Justo hoy leía un poema de Neruda que hablaba de las cosas y del vínculo que se crean con ellas, yo soy de esos, me gusta recopilar objetos y darles un sentido, una segunda vida, los ordenadores son diferentes, al fin y al cabo son un contenedor de información, ceros y unos que un día están y otro no, pero al final se convierte en una extensión tuya, prefiero las cosas físicas que perduran en el tiempo por eso cuando pierdes algo (yo he perdido bastantes cosas por mi despiste y mi mala cabeza) piensas que nunca lo tuviste o que simplemente ha seguido su camino, así no sufres tanto aunque sea inevitable recordarlo con melancolía y al final lo olvidas, eso pasa con muchas cosas, solo acabas recordando lo importante e incluso a veces ni eso, aunque posiblemente solo lo piense yo.
Os dejo el fragmento del poema de Neruda a propósito de esas cosas que a veces se tienen y a veces se pierden. Buenas noches.
No os preocupéis, estoy bien y sigo mi camino.
Oh río
irrevocable
de las cosas,
no se dirá
que sólo
amé
los peces,
o las plantas de selva y de pradera,
que no sólo
amé
lo que salta, sube, sobrevive, suspira.
No es verdad:
muchas cosas
me lo dijeron todo.
No sólo me tocaron
o las tocó mi mano,
sino que acompañaron
de tal modo
mi existencia
que conmigo existieron
y fueron para mi tan existentes
que vivieron conmigo media vida
y morirán conmigo media muerte.
________________________________________
Fragmento final de la Oda a las Cosas de Pablo Neruda
He dado un paseo por los cerros y he ido a visitar la casa de Pablo Neruda, La Sebastiana se llama, confieso que no había leído nada de el (nunca he sido un gran lector) y la única obra que me sonaba suya era 20 poemas de amor y una canción desesperada pero nunca la tuve en las manos. Aun así, me ha encantado el y su casa, he estado más de dos horas, viendo unos documentales suyos y recorriendo su casita inspirada en un barco, llena de detalles todos ellos con su historia y dejándome llevar por la vida del poeta que empapaba cada rincón de su casa. He salido de la Sebastiana con ganas de conocer más su obra y con su clásico 20 poemas de amor y una canción desesperada y un bonito recuerdo.
Al volver al hostel me he encontrado con una sorpresa desagradable, mi locker estaba forzado y abierto, me habían robado mi portátil y el dinero, también los cables de todo y una botellita de ron!! Por lo visto durante la tarde ha venido un tipo que se quería quedar en el hostel, ha pagado y ha estado algo más de media hora aquí y por lo visto también iba muy mal de pasta y ha decidido sacar algo del hostel para continuar su viaje, he tenido tan mala suerte que me ha tocado a mi, tenía la bolsa en el locker, uno de madera y la tenia cerrada con candado pero no le debe haber sido muy difícil reventar la madera... perdí mi negro(macbook) que seguía conmigo desde los últimos 4 años y el dinero, no era mucho pero si lo sumamos todo resulta que el tipo se ha llevado un buen pellizco y encima con el ron para celebrarlo. Vaya cabronazo... He hecho denuncia pero como siempre la justicia es lenta e inefectiva, así que ya me puedo olvidar. Por suerte hice una copia de seguridad en el ipod(que no lo ha encontrado) de fotos y vídeos, pero he perdido material de los últimos 15 días, a parte de mi negro claro...
Hoy es sábado y tenía gamas de salir pero evidentemente ya no estoy de humor, así que después de tomar algo por el barrio he vuelto al hostel y me tomaré la última cerveza escribendo esto en un teclado de mierda que tiene las teclas tan gastadas que no se ven las letras, menos mal que no se como aprendí a escribir sin mirar, igualmente no me tengáis en cuenta las faltas...
Supongo que tendré que comprarme un netbook de esos, al fin y al cabo es más pequeño y ligero pero claro no los regalan...
Justo hoy leía un poema de Neruda que hablaba de las cosas y del vínculo que se crean con ellas, yo soy de esos, me gusta recopilar objetos y darles un sentido, una segunda vida, los ordenadores son diferentes, al fin y al cabo son un contenedor de información, ceros y unos que un día están y otro no, pero al final se convierte en una extensión tuya, prefiero las cosas físicas que perduran en el tiempo por eso cuando pierdes algo (yo he perdido bastantes cosas por mi despiste y mi mala cabeza) piensas que nunca lo tuviste o que simplemente ha seguido su camino, así no sufres tanto aunque sea inevitable recordarlo con melancolía y al final lo olvidas, eso pasa con muchas cosas, solo acabas recordando lo importante e incluso a veces ni eso, aunque posiblemente solo lo piense yo.
Os dejo el fragmento del poema de Neruda a propósito de esas cosas que a veces se tienen y a veces se pierden. Buenas noches.
No os preocupéis, estoy bien y sigo mi camino.
Oh río
irrevocable
de las cosas,
no se dirá
que sólo
amé
los peces,
o las plantas de selva y de pradera,
que no sólo
amé
lo que salta, sube, sobrevive, suspira.
No es verdad:
muchas cosas
me lo dijeron todo.
No sólo me tocaron
o las tocó mi mano,
sino que acompañaron
de tal modo
mi existencia
que conmigo existieron
y fueron para mi tan existentes
que vivieron conmigo media vida
y morirán conmigo media muerte.
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Fragmento final de la Oda a las Cosas de Pablo Neruda
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