jueves, 7 de abril de 2011

El Calafate, bienvenidos a la Patagonia

Con la llegada a El Calafate, tengo la sensanción de haber llegado por fin a la Patagonia. El paisaje es imponente y el viento te acompaña en todo momento, puede llegar a ser molesto pero por lo general te hace compañía e incluso sumado al paisaje puede percibirse como una especie de silencio.
El Calafate como pueblo no tiene grandes atractivos, situado a orillas del Lago Argentino es un lugar tranquilo y turístico que funciona como puerta de entrada al Glaciar Perito Moreno que si que es algo muy especial. El lago Argentino es lo primero que te llama la atención por el color de sus aguas, un color azul lechoso muy especial, está alimentado por el glaciar y al desplazarse sobre la tierra va llevándose partículas de minerales que quedan flotando en la superficie del agua y así se produce este tipo de coloración.
El glaciar está a unos 80 km del pueblo, es uno de los glaciares más importantes de la tierra y quizás el más accesible de todos, el hecho de poder llegar facilmente por carretera al frente del glaciar hace que tenga un gran número de visitantes, pero al tener largas pasarelas para apreciarlo desde todos los ángulos hace que puedas encontrar tu espacio de tranquilidad. También tienes la posibilidad de acercarte en barco a la base del glaciar, pero después de haberlo hecho creo que es un gasto innecesario, porqué desde las pasarelas se ve muy bien y incluso llegas a estar más cerca. Estar delante del glaciar te impresiona, con un frente de 5 km, 60 m de altura y más de 30 km de longitud, no llegas a divisar su fin, el glaciar domina todo el paisaje y te hace sentir insignificante, si tienes suerte puedes ver como se desprenden grandes bloques de hielo llamados Témpanos precipitándose al lago.
Los glaciares nos recuerdan lo que hace millones de años fue la tierra y lo que podría volver a ser. No son solo un atractivo turístico sino una gran reserva de agua que no debe desaparecer y nuestra supervivencia depende de ello.
Sin duda, una de las maravillas del mundo que al menos debe verse una vez en la vida.

1 comentario:

Zebra dijo...

Excelente foto! Ver y escuchar los desprendimientos me estremece… ver como van cayendo por el Canal de los Témpanos. Igual que la vegetación abundante en la zona, las distintas tonalidades de color en el glaciar: blancos, azules claros, oscuros, grises…creo que es algo mágico que hay que presenciar uno mismo…no hay que perdérselo a pesar del frío... Definitivamente Calafate Argentina merece ser la octava maravilla del mundo.

Josefina - atractivos en el calafate